jueves, 28 de julio de 2011

Conociendo al Borda


Después de varias vueltas, ya lo tengo decidido: este Sábado voy a ir al Hospital Borda para presenciar en vivo la grabación de la Radio La Colifata, y si llego con el tiempo, me voy a quedar a ver una película que van a pasar, dentro del Ciclo de Cine a causa de los 20 años de emisión que cumple la radio este año. Mientras tanto, sigo leyendo a Caparrós, de quien estoy sacando varias ideas interesantes (que comentaré proximamente en otra entrada). Debido a que hasta el Sábado no voy a poder empezar de lleno con mi crónica, estos días estuve averiguando un poco más acerca del Borda y de la radio, por lo cual paso a contarles parte de la información que conseguí.

El Hospital Interdisciplinario Psicoasistencial José Tiburcio Borda –nombre bastante largo e inédito para los que solamente lo conocemos como “El Borda”- es una de las principales instituciones argentinas dedicadas a la salud mental y un importante centro de investigaciones en neurobiología, psicopatología y relaciones psiquismo-cerebro. Se encuentra en la Ciudad de Buenos Aires, en el barrio de Barracas, fue fundado el 11 de noviembre de 1865 con el nombre de Hospicio de San Buenaventura y rebautizado Hospicio de las Mercedes en el año 1888. Desde 1905 hasta 1993, el hospital dependió de la administración nacional; en ese período se lo llamó Hospital Nacional Neuropsiquiátrico de Hombres,  y finalmente, en el año 1967 se lo bautizó formalmente como el Hospital Nacional José T. Borda, en honor al titular de la cátedra de Psiquiatría de la Universidad de Buenos Aires .
En la actualidad, los internos del Hospital Borda llegan a ser unos 700 (aproximadamente), la mayoría de sexo masculino, mayores de 18 años, que padecen enfermedades mentales graves. Algunos requieren de tratamientos ambulatorios, pero la gran mayoría precisa de prolongados períodos de internación. Es decir, que para muchos el hospital es su hogar; sin embargo, al ser una institución pública –no prioritaria para el presupuesto del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires- las condiciones materiales de vida allí son bastante precarias. Al tratarse de internos de un hospital psiquiátrico, la mayoría no tiene la posibilidad de acceder a un trabajo en “el afuera” ni de ejercer sus derechos como ciudadanos (en una de las elecciones presidenciales, las autoridades del hospital decidieron hacer una votación interna para que los pacientes puedan vivenciar esta experiencia, más allá de que sus votos no tuvieron influencia alguna en los nacionales, ya que solamente fue un simulacro). Por estas razones, los internos terminan siendo marginados de la realidad social, y luego de años de internación, muchos ya no conocen otra realidad posible.
A modo de mejorar la calidad de vida de los pacientes, el psicólogo Alfredo Olivera, inauguró ene l año 1991 la Radio La Colifata. Este proyecto nació con dos objetivos principales: en cuanto a “los de afuera”, se propone ayudar a mejorar la comprensión del problema de la demencia, “la disminución del estigma social hacia personas que han sido diagnosticadas de algún padecer psíquico, con el objetivo de lograr una sociedad más tolerante e inclusiva” (fuente:  www.lacolifata.org); y con respecto a “los de adentro” , La Colifata se propone reconstruir el uso del lenguaje, dotar a los pacientes de cierta autonomía, que se den cuenta que pueden comunicar y que serán escuchados si expresan sus pensamientos, ejerciendo sus derechos ciudadanos.  Sin dudas, esta radio tiene elementos altamente positivos para ambos lados, y en todos estos años de emisión ha ayudado mucho tanto a los pacientes como a los oyentes de la misma.
Como es de público conocimiento, ya hace más de tres meses, el Hospital Borda se encuentra sin gas. Imagínense si para nosotros sería difícil vivir sin gas, lo que significa para las 700 personas allí internadas. La página web del Gobierno de la Ciudad explica que la situación empezó a causa de roturas de caños y tuberías provocadas durante remodelaciones de las instalaciones, y enumera las “soluciones” proporcionadas:
·    Se instalaron 32 termotanques eléctricos para aseo de los pacientes
·    El servicio de comida caliente está siendo suministrado correctamente por la concesión del comedor del Hospital.
·    Se realizó la compra e instalación de anafes eléctricos en los pabellones, para permitir calentar agua.
·    Se instalaron y se siguen instalando placas eléctricas en los pabellones ocupados con pacientes.
Sin embargo,  el personal del hospital vive una lucha diaria, intentando mantener caliente la comida que llega en viandas y apurándose a la hora de bañar a los pacientes debido al rápido enfriamiento del agua, bañando a los pacientes de a dos por vez (esto implica 450 turnos de baño). Claramente, además de los internos, las 1200 personas que conforman el personal del hospital tienen el doble del trabajo y sus problemas no parecen disminuir dentro del corto plazo. Definitivamente, los 32 termotanques eléctricos que el Gobierno se jacta de haber instalado en sus declaraciones, no son suficientes.  Si tan sólo se olvidaran de la política por un rato, e intentaran ponerse en el lugar de los pacientes y los trabajadores del Borda, quizá se empeñarían un poco más por mejorar la situación, pero no podemos pedir milagros. Mientras tanto, todos los integrantes del Hospital conviven con la lucha y hacen todo lo posible por seguir adelante por el bienestar de los internos, quienes, al igual que todos nosotros, merecen una vida digna y en buenas condiciones.

2 comentarios:

  1. Hola Dalia,

    En tu visita/notas, va a ser interesante contrastar lo que leíste sobre el Borda y lo que efectivamente encontrás allí...

    Saludos!

    Emilia

    ResponderEliminar
  2. En todo trabajo de campo podemos jugar con el contraste entre lo que esperábamos/lo que realmente encontramos.

    ResponderEliminar